Emosido confinado: Lo normal

Hoy vamos a desarrollar científicamente el término “normal”. Porque creo y defiendo con bravura que la palabra “normal” tiene tantos significados como personas hay en el planeta. O casi. Un inciso. Hablo de personas y no de gente. Para mí son cosas totalmente distintas. Pero de eso ya hablaremos otro día…

Los científicos cuando teorizamos sobre nuestras mierdas mentales, nos apoyamos en ejemplos, normalmente facilitos, para que el grueso de la población los entienda sin que sea necesario un dibujo. Yo dibujo muy mal. Bueno, excepto a Mazinger-Z. A Mazinger lo dibujo como si mis padres fueran de Hiroshima. Pero vayamos al grano…

Si Woody Allen y yo estableciéramos como “normal” nuestra masa muscular, la gran mayoría del mundo podrían entrar en Los Vengadores mañana mismo, o luchar, y vencer, en la Batalla de las Termópilas usando tan solo un cortauñas. Entre todos, eh?

Pero si quién estableciera esa “normalidad” fuera Jason Momoa, la gran mayoría de la humanidad seríamos unos “subnormales”, físicamente hablando, y compartiríamos traumatólogo con los mocos verdes y con algún tipo de babosa.

Pero no hablemos del físico, que bastante jodido es estar confinado con el frigorífico, a una distancia tan corta, la gran mayoría del día. Vosotros también estáis engordando? Vaya verano nos espera. Hablemos del intelecto, por ejemplo…

Si la “normalidad” la estableciera, por ejemplo, la actual Presidenta de la Comunidad de Madrid, automáticamente nos tendrían que convalidar tres carreras random al resto de la humanidad. Buscad en la hemeroteca sus más recientes declaraciones públicas y entenderéis lo que digo. Es puta ciencia, colegas…

Ahora bien, si la normalidad intelectual la estableciera un ser de luz con una mente brillante, y para no ofender a nadie más me pondré yo mismo como ejemplo, el resto de la humanidad es un conjunto de simios en diferentes fases de desarrollo. Lo sé. Os parece una declaración un poco supremacista. Pero no se puede ir en contra de la ciencia, paletos…

La situación actual, no es “normal”. Hombre, no es normal para un hombre blanco de clase media que tiene casa, comida, trabajo, agua corriente en casa y pelazo. Yo mismo otra vez, eh? Soy egocentrista y ejerzo. Aunque no tengo claro si sigo siendo de clase media. Igual no. Centrémonos! Imagino que si vives en zona “ébola” todo esto que está pasando lo relativizas un pelín. Ya sé, os parezco un demagogo, verdad? Como todos esos imbéciles que salen hablando por la tele? Ah, esos no? Tal vez si piensas así es por lo que he comentado en el párrafo anterior. Cuando pueda compro más plátanos…

Toda esta disertación científica es porque nuestra sociedad sigue no entendiendo los conceptos “supranormal”, “normal” y “subnormal” confundiendo churros con Meninas (nunca he entendido cómo alguien puede confundir una comida tan calórica con un cuadro de Velazquez, pero no voy a entrar en este misterio hoy). Somos “normales”, “subnormales” o “supranormales” en función de la cualidad sobre la que somos juzgados, dependiendo del juez, el jurado, el fiscal del distrito y de la situación geopolítica en la cual vamos a comprar el pan rústico. Pensadlo. Reflexionad…

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